Adoración dolorosa: Como alabar cuando la vida no tiene sentido

En la última década ha habido un bello resurgir de las canciones de alabanza que van de sufrimiento y dolor. Tras los ’90 llenos de cánticos alegres o de pura victoria, estamos mirando a los ojos a canciones como “No me soltarás”, “La canción del desierto” o “¿A quién temeré?”.

Todas estas nuevas canciones tienen en común las declaraciones de fe de un adorador agotado por sus circunstancias negativas de su vida. Esto es maravilloso, nuestra expresión de adoración debe tocar todas las emociones y áreas de la experiencia humana: alegría, celebración, lamento, sufrimiento, confusión, esperanza y pérdida.

La adoración no es un lugar en el que olvidar nuestras circunstancias. Es el sitio al que traerlas, es el lugar donde las podemos expresar con Dios escuchando.

Sin embargo, hasta que tu vida no pase por las llamas, no vas a tener ni idea de lo que es adorar en medio de esas circunstancias. De hecho, es fácil hablar de ello, es fácil escribir entradas de blog, predicarlo, discutirlo o cantar canciones sobre el tema.

¿Pero qué haces cuando la oscuridad en tu vida invade todos tus sentidos y ya no ves nada?

Cuando toda esperanza se va… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando pierdes tu matrimonio… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando te diagnostican el poco tiempo que te queda… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando pierdes un hijo o hija… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando pierdes el trabajo… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando no te quedan amigos/as… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando alguien cercano te traiciona… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando la familia te da la espalda… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando tu fe es perseguida… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?
Cuando no hay dinero en tu cuenta… ¿Qué aspecto tiene tu adoración?

No quiero entrar en detalles, pero me han pasado unas cuantas de las de arriba, y he podido comprobar mi adoración en esos momentos. Recuerdo momentos en la alabanza donde solo quería darle un puñetazo a alguien cuando me sonreía demasiado amplio. Quería esconderme en un agujero cuando predicaban consuelo y perdón. Y no era que nadie de la iglesia me hubiera hecho nada, era por la situación que estaba atravesando.

Recuerdo abrir la biblia y solo ver manchas sobre tinta. Recuerdo leer proverbios y reírme por no llorar, porque a mí no me funcionaban (Sí, fueron malos tiempos).

Y es verdad que siempre hay alguien que está peor que tú, pero eso no hace que la montaña de problemas que se te echa encima sea más pequeña. Es algo real, que te asusta, que te confunde y que te aterra.

Tú sigue apareciendo

Sí, es una entrada de post acerca de adorar frente a la adversidad, pero no te voy a dar 10 pasos para adorar en medio del dolor, bleh. En vez de eso te voy a dar 3 palabras. Estas tres palabras son lo más importante que puedas hacer.

Puede que no tengas una canción para cantar o una voz que acompañe. Puede que no tengas fuerzas para levantar tus manos. Puede que ni siquiera tengas la mente despejada como para pensar en la teología del sufrimiento.

Solo hay una cosa que puedas hacer: Tú sigue apareciendo.

Acércate al trono de la gracia cada día. Muchas veces al día. Aparece en la presencia de Dios. Acércate cada día, lucha más duro.

No necesitas tener la palabras adecuandas. Dios puede con tu silencio.

No necesitas entender nada. Dios puede con tu confusión.

No necesitas reprimir tus sentimientos confusos. Dios los quiere todos

La meta del enemigo es que dejes de buscar su presencia. Que creas la mentira de que Dios te ha abandonado.

Dios te desea, te ama. No te ama solo cuando eres perfecto/a o cuando “responder de la manera adecuada” a las situaciones. Tan solo ven, Él quiere llorar contigo, reír contigo, identificarse contigo y sobre todo, estar contigo.

No te ha olvidado, no te ha abandonado. Su llamado para tu vida es más verdad ahora que nunca. Aunque las circunstancias parezcan decir lo contrario, cree en la verdad, hermoso hijo/hermosa hija de Dios. Cree, cree, cree que Él está por ti y para ti.

Una nota para líderes de alabanza

Si llevas la alabanza cada domingo o alguno de los domingos, ten en cuenta que en CADA culto que diriges hay gente que está sufriendo. Están buscando con anhelo las palabras correctas o la razón por las circunstancias en las que están. Algunos incluso puede que estén considerando rendirse.

Rick Bezet es un predicador que dijo en la conferencia Ignite que lo que más cambió su estilo de predicación fue lo siguiente: Identificar a la persona que está escuchando y sufriendo y hablarles a ellos. Tengo un amigo que se llama Itiel Arroyo (Web / Youtube) y yo podría decir muchas cosas (buenas) de él. Pero lo importante es que muchas de sus predicaciones están enfocadas en los sufrimientos que todos/as atravesamos. Otro amigo que me inspira un montón es Alex Sampedro, que escribió e interpretó esta canción que todos deberían escuchar (https://www.youtube.com/watch?v=AEnRYsDtWJQ). Otra persona con una sensibilidad para esto es mi pastora Rebecca Jacob (Twitter / Una predicación), siempre tiene una palabra de ánimo para los sufrientes en cada culto. Nunca pensé en lo importante que era eso hasta que me tocó a mí.

Te reto, querido líder de alabanza: identifica a los sufrientes en la reunión y lleva la alabanza para ellos. Con mucha más compasión; tu propia sensibilidad aumentará y tus canciones conectarán a un nivel mucho más profundo.

Ayuda a que la gente sigue apareciendo. Que mantengan la costumbre de ir a la presencia de Dios.

Muéstrales como adorar cuando su vida no tiene sentido.


¿Cuál es tu historia? ¿Cómo has encontrado fuerzas cuando las circunstancias eran imposibles? ¿Cómo puedes ayudar a otros con lo mismo? Coméntalo abajo, este blog no es lo mismo sin las experiencias de los demás 🙂

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